Mientras el dólar se sigue debilitando a nivel global, cuatro monedas latinoamericanas han logrado fortalecerse frente a la divisa estadounidense. Este fenómeno no es casual ni aislado, ya que responde a una combinación de varios factores que ponen a ciertos países de la región en una posición más competitiva.

Además, las tensiones geopolíticas como la de Venezuela y Groenlandía, y la fuerte política arancelaría de Trump han causado que los inversores tomen sus precauciones y miren con recelo el crecimiento en EE.UU.

Las monedas que lideran el avance regional

De acuerdo con análisis de Bloomberg Línea, las divisas que mejor desempeño han mostrado frente al dólar en los últimos meses son:

  • El real brasileño, impulsado por tasas de interés altas y un renovado interés por activos vinculados a innovación industrial y transición energética.
  • El peso mexicano, que sigue captando flujos gracias al fenómeno del nearshoring y a la integración tecnológica con Estados Unidos.
  • El peso chileno, beneficiado por la estabilidad macroeconómica y su papel clave en la cadena global del cobre y tecnologías limpias.
  • El peso colombiano, que ha ganado terreno apoyado en expectativas de ajuste fiscal y mejores condiciones externas.

Este comportamiento coloca a estas monedas entre las más resilientes de la región frente a un dólar que ha perdido fuerza en los mercados internacionales.

Por qué el dólar pierde terreno

Especialistas citados por Financial Times explican que el retroceso del dólar está relacionado con la expectativa de recortes en las tasas de interés de Estados Unidos y con una mayor disposición al riesgo por parte de los inversionistas. En ese escenario, los mercados emergentes con rendimientos atractivos vuelven a estar en el radar.

A esto se suma el uso creciente de herramientas tecnológicas para operar en mercados financieros, lo que facilita el ingreso de capitales a economías que antes eran consideradas más volátiles.

Qué implica esta tendencia para la región

Un tipo de cambio más favorable frente al dólar puede traducirse en menores costos de importación, alivio inflacionario y mejores condiciones para empresas tecnológicas que dependen de hardware, servicios en la nube o licencias internacionales. Sin embargo, como advierte El País, estas ganancias pueden ser temporales si cambian las condiciones globales.

La fortaleza del real brasileño, el peso mexicano, el chileno y el colombiano muestra que América Latina no es ajena a los cambios del mercado global. Para inversores, empresas tecnológicas y usuarios atentos a la economía digital, estas monedas se han convertido en un indicador clave de hacia dónde se mueve la región en un mundo cada vez más interconectado.

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