En Estados Unidos, un caso reciente vuelve a poner sobre la mesa un patrón que preocupa a defensores de derechos humanos y familiares de migrantes detenidos. El 9 de marzo, César Felipe Londoño Rojas fue arrestado en Falfurrias, Texas, por agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). Desde ese momento, su familia perdió contacto con él y, tras casi dos semanas de angustia, finalmente conocieron su paradero después de que Londoño Rojas fuera trasladado entre al menos tres centros de detención en un lapso corto. Esta situación, reportada por La Noticia, refleja un problema sistémico que va más allá de un solo caso.

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Con mayor frecuencia, las autoridades reubican a los inmigrantes de un lugar a otro.

La RDC acordó con EE. UU. recibir inmigrantes deportados desde terceros países.

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Por qué ICE mueve a inmigrantes arrestados de un centro de detención a otro, según un abogado de inmigración

Abogados y defensores advierten que estos traslados no son casos aislados, sino una práctica cada vez más común de las agencias migratorias en Estados Unidos. Según el abogado de inmigración Marty Rosenbluth, con 18 años de experiencia, los movimientos tienen una intención deliberada: "generar ansiedad, dificultar que las familias y los abogados localicen a las personas y complicar el acceso a sus recursos y la comunicación con sus familiares", según La Noticia.

Este patrón, señalan los defensores, no solo genera incertidumbre emocional en los familiares, sino que también complica la defensa legal de las personas detenidas. Los inmigrantes que inician su proceso en una corte pueden ver cómo un cambio de jurisdicción modifica el tribunal ante el cual deben presentar su caso, lo que en muchas ocasiones implica empezar de nuevo.

¿Cuáles son las consecuencias del traslado frecuente?

Según el análisis de Rosenbluth, estos traslados repetidos tienen efectos concretos y dañinos en los procesos migratorios. Uno de los problemas es que cada vez que un inmigrante es enviado de una prisión a otra, "tienen que crear una nueva cuenta para poder hacer llamadas. Es intencional y deliberado para desgastar a las personas, hacer que ya no quieran pelear su caso y que los ‘manden a casa’", según La Noticia. Para los familiares que dependen de llamadas regulares, esto provoca interrupciones continuas y creciente frustración.

Además, la normativa del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) establece que no se considera "traslado" cuando una persona permanece menos de 72 horas en ciertas instalaciones temporales; durante ese período, el sistema oficial no se actualiza. Esto puede dejar al detenido sin aparecer durante días o semanas en el Localizador de Detenidos en Línea de ICE, dejando tanto a familiares como a abogados "a oscuras" sobre su ubicación real.

Rosenbluth subraya las complicaciones adicionales: "La cuestión es que, por ley, se supone que me notifiquen si trasladan a mi cliente como abogado, pero no lo hacen. A veces, la familia lo sabe antes que yo. Otras veces nos enteramos por accidente… Esto ocurre todo el tiempo", según La Noticia.

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