El incremento en la disponibilidad de tarjetas de residencia (Green Card) para los cónyuges de residentes permanentes legales ha creado una gran oportunidad para que numerosas parejas casadas inicien su proceso de solicitud en Estados Unidos.
Ahora, se ha anunciado un sorpresivo cambio en la política de la administración Trump, el cual, según expertos en inmigración, podría implicar un examen más riguroso de la situación financiera de quienes buscan este beneficio. ¿Qué debes saber?

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Solicitantes de la Green Card: esto deben saber las parejas casadas sobre la ley que entrará en vigor en septiembre

Green Card: esto deben saber las parejas casadas sobre la ley que entrará en vigor en septiembre.
Recientemente, el Boletín de Visas de agosto del Departamento de Estado confirmó una modificación significativa en la categoría F2A, que afecta a los cónyuges e hijos solteros menores de 21 años de residentes permanentes legales.
A partir del 18 de septiembre de 2026, se implementará una versión más rigurosa de la norma de carga pública por parte del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS).
Las parejas casadas que deseen obtener la Green Card tendrán que someterse a una evaluación financiera y de salud más exhaustiva, la cual se realizará de manera individualizada.
Entre los cambios más relevantes se encuentra una evaluación integral que considerará aspectos como ingresos, edad, estado de salud, tamaño del hogar y nivel educativo del solicitante. Asimismo, se establecerá una revisión más estricta para determinar si el inmigrante podría requerir asistencia gubernamental en el futuro.
¿Qué otra medida tomará USCIS a partir de esa fecha y qué deben tomar en cuenta estas parejas?
Según los últimos informes de las autoridades y la prensa internacionales, USCIS también exigirá el uso de una versión actualizada del Formulario I-485, rechazando cualquier edición anterior a partir de la fecha de entrada en vigor.
Bajo este contexto, las parejas casadas deben tener sus pruebas de buena fe y recopilar más evidencias que demuestren una convivencia auténtica, como cuentas bancarias compartidas y aspectos de la vida familiar. Además, antes de presentar cualquier documento, es recomendable consultar con un especialista para revisar tu situación financiera y de patrocinio.