Con el orgullo herido tras su opaca presentación en París, el desequilibrante Lamine Yamal apareció para que el Barça golpee rápido frente al Aston Villa en esta vibrante cuarta jornada de la Champions League. Desde el pitazo inicial, el atacante evidenció un hambre de gloria insaciable, forzando a la zaga inglesa a recurrir a la rudeza apenas a los 5′, momento en que Buendía lo derribó tras soportar un recorte endiablado. Lejos de intimidarse por el duro impacto, la joya azulgrana encontró su revancha tan solo dos minutos después al capitalizar una asfixiante presión alta de toda la vanguardia culé; el asedio provocó el fatal error en salida de Joao Gomes, dejando el esférico servido para que el prodigio catalán lo acomode con maestría al palo derecho del arquero, decretando un inatajable 1-0 que encaminó una noche europea redonda.
