En un encuentro repleto de emociones y cambios drásticos de fortuna, el Real Madrid se impuso al Almería, el colista de La Liga, en un duelo que dejó al descubierto tanto lo peor como lo mejor del conjunto blanco. La victoria por 3-2 se gestó en una segunda mitad llena de intensidad, donde la comunión entre la afición y los jugadores se convirtió en el motor de una remontada épica, sumando así tres puntos vitales para las aspiraciones en LaLiga.
La primera mitad del Real Madrid fue un calvario, un compendio de errores y desatenciones que permitieron al Almería tomar el control del partido. En apenas 37 segundos, el colista sorprendió al Bernabéu con un gol tempranero de Ramazani que dejó atónitos a los aficionados merengues.