Si bien el Real Madrid estaba siendo superior en el Estadio de Son Moix, incluso con los méritos para ponerse adelante en el marcador, el Mallorca dio el primer golpe a los 46′. En un mal retroceso de la zaga merengue, facilitando el desborde de Pablo Maffeo por la banda derecha, Manu Morlanes apareció como un fantasma dentro del área y no fue detectado por sus marcadores. Esto, a su vez, descolocó la intervención de Antonio Rüdiger, que quedó enganchado y permitió que el volante de 27 años pise el área sin oposición, definiendo de derecha ante la inútil reacción de Andriy Lunin. ¿Los de Álvaro Arbeloa reaccionarán a tiempo para conseguir la remontada?
