Un brote de sarampión en el oeste de Texas ha causado gran alarma luego de haber dejado ya dos víctimas mortales y más de 120 casos confirmados, tal como lo han informado las autoridades locales. El primer fallecimiento fue de un niño escolar que no había recibido la vacuna contra dicha enfermedad, y el segundo, pese a que fue reportado por algunos medios, aún no ha sido confirmado oficialmente por los funcionarios de salud estatales.

PUEDES VER: Estados Unidos prohíbe vuelos nacionales a migrantes indocumentados: "Solo podrán abordar aviones para autodeportarse"
La mayoría de los infectados son niños
El Departamento de Servicios de Salud de Texas reportó que la mayoría de los afectados son niños, con edades comprendidas entre los 5 y 17 años. Hasta el momento, 18 personas han sido hospitalizadas gracias a las complicaciones derivadas del sarampión, sin embargo, se ha confirmado que ninguno de los pacientes hospitalizados estaba vacunado.
Las autoridades locales han comenzado a implementar medidas de emergencia, incluyendo clínicas de vacunación gratuitas en las áreas más afectadas. El epicentro del brote se encuentra en el condado de Gaines, que alberga una alta población menonita, un grupo que tradicionalmente muestra resistencia a la vacunación.
El sarampión es evitable con la vacunación
A medida que el brote se ha extendido a otros condados de la región, las autoridades sanitarias están luchando por contener la propagación del virus, que es extremadamente contagioso y puede ser mortal si no se trata adecuadamente.
El estado de Texas ha registrado una disminución en las tasas de vacunación, lo que ha permitido que el sarampión resurja. Expertos como la Dra. Catherine Troisi, epidemióloga de UTHealth Houston, advierten que el aumento de casos de enfermedades prevenibles por vacunación, como el sarampión, es un claro indicador de que las tasas de inmunización son insuficientes en diversas zonas del estado.
Robert F. Kennedy Jr., secretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU., expresó que se sigue de cerca la situación del brote en Texas. Si bien el brote ha llamado la atención del gobierno federal, las autoridades locales tienen el control de las medidas preventivas. Kennedy destacó la importancia de las vacunas para prevenir la propagación de enfermedades como el sarampión.
El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas del mundo y puede provocar complicaciones graves, como neumonía, encefalitis o ceguera. Aunque la muerte por sarampión es rara, las secuelas pueden ser devastadoras, especialmente para los niños. Los funcionarios de salud enfatizan que la vacunación sigue siendo la mejor manera de prevenir la propagación del virus y evitar tragedias como las que se han vivido en Texas.