Estados Unidos intensificó su presión diplomática sobre Venezuela e Irán al presentar un nuevo conjunto de sanciones, en un contexto de creciente tensión relacionado con el comercio de drones y material militar. Estas medidas afectan a personas y empresas de ambas naciones, con el objetivo de detener lo que la Casa Blanca califica como una amenaza inminente para sus intereses estratégico.

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EE. UU. sanciona a Venezuela e Irán por comercio de drones y equipo militar
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyó en su lista de sancionados a 10 personas y entidades de Venezuela e Irán, implicadas en la compra y distribución de drones de fabricación iraní, así como en la adquisición de productos químicos para misiles balísticos, según informó DW Noticias.
Entre las empresas afectadas se encuentra la venezolana Empresa Aeronáutica Nacional (EANSA) y su presidente, José Jesús Urdaneta. Según Washington, EANSA "se encarga del mantenimiento y la supervisión del ensamblaje en Venezuela de los drones Mohajer de la empresa estatal de defensa iraní Qods Aviation Industries (QAI), con la que mantiene negocios desde 2006".
Además, EANSA habría facilitado la venta de drones Mohajer-6 por "valor de millones de dólares a Venezuela", vehículos aéreos no tripulados con funciones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, fabricados por QAI. Las sanciones también alcanzan a varios individuos y compañías iraníes vinculados a la industria militar y al suministro de insumos para misiles.
Reacción de EE. UU. ante la alianza militar entre Irán y Venezuela
Esta nueva ronda de sanciones se suma a otras medidas de presión de Washington sobre Caracas. Según DW Noticias, la acción incluye el bloqueo de todos los bienes de los sancionados en Estados Unidos y prohíbe a los ciudadanos estadounidenses realizar cualquier tipo de transacción con ellos.
Thomas Piggot, portavoz del Departamento de Estado, afirmó: "La continua provisión de armas convencionales de Irán a Caracas es una amenaza a los intereses de Estados Unidos en nuestra región".
Hace apenas dos semanas, el Tesoro estadounidense había sancionado a miembros de la familia de Nicolás Maduro y a varios buques petroleros venezolanos. Tras la incautación de dos naves, el gobierno de Venezuela declaró que Irán, su aliado estratégico, ofreció apoyo para "enfrentar la piratería" de EE. UU.
Estas medidas reflejan la firme postura de la administración de Donald Trump frente a la cooperación militar entre Venezuela e Irán, consolidando la narrativa de Estados Unidos sobre la necesidad de proteger sus intereses en América Latina ante lo que considera transacciones amenazantes.