Las visas H-2B para empleo temporal han despertado nuevamente inquietud en Estados Unidos tras la reciente comunicación de modificaciones gubernamentales que impactarán de manera directa el sector laboral estacional. Este cambio constituye un momento crítico tanto para numerosos trabajadores internacionales como para las compañías que dependen de fuerza laboral temporal, en un escenario que ya enfrenta dificultades para cubrir vacantes.

Empresas y migrantes alertan por el impacto laboral de los cambios en el programa H-2B.

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Hoteles, restaurantes, compañías turísticas, agrícolas y de servicios siguen con atención cada decisión oficial, conscientes de que una menor disponibilidad de visas puede comprometer temporadas completas. El programa H-2B es clave para cubrir empleos de corta duración cuando no hay suficientes trabajadores estadounidenses disponibles, especialmente en períodos de alta demanda.
Menos visas suplementarias para 2026
El Departamento de Trabajo de EE.UU. informó que para el año fiscal 2026 se autorizarán 35.000 visas H-2B adicionales, una cifra considerablemente menor a la utilizada en años recientes. Bajo administraciones anteriores, se había recurrido al máximo permitido más de 64.000 visas suplementarias para aliviar la falta de personal en sectores críticos.
Desde 2017, el Congreso ha otorgado facultades especiales al Departamento de Trabajo y al Departamento de Seguridad Nacional para superar el límite legal anual cuando el mercado laboral lo requiere. Sin embargo, la decisión actual de restringir ese margen encendió las críticas del sector empresarial.
¿Cuál es el tope del programa H-2B?
El esquema H-2B establece un límite base de 66.000 visas al año, dividido en dos períodos del calendario fiscal. Debido a que la demanda suele superar ampliamente ese cupo, el uso de visas adicionales se volvió una herramienta recurrente. En los últimos años, el total potencial llegó a rondar las 130.000 visas anuales, sumando el cupo regular y el suplementario.
Un contexto laboral cada vez más ajustado
La preocupación no se limita solo al número de visas. Estudios recientes del Pew Research Center, basados en datos oficiales, indican que más de 1,2 millones de inmigrantes abandonaron la fuerza laboral entre enero y julio de 2025. En ese mismo período, la población nacida en el extranjero redujo su participación en el mercado laboral del 20% al 19%.
Sectores como agricultura, construcción y servicios ya comienzan a sentir el impacto. Un informe de Economic Insights and Research Consulting reveló que el empleo agrícola cayó en unos 155.000 puestos entre marzo y julio de 2025, justo cuando tradicionalmente se registra un repunte estacional.
Un debate que vuelve al centro político
Este escenario se desarrolla en paralelo a un endurecimiento del discurso migratorio impulsado por la administración de Donald Trump, lo que reaviva la incertidumbre sobre el futuro de los programas laborales temporales.
Mientras empresas y trabajadores esperan definiciones más claras, los cambios en las visas H-2B vuelven a evidenciar la tensión entre control migratorio y necesidad económica en Estados Unidos.