Después de un primer tiempo en donde parecían tener todo controlado, en el Real Madrid no se esperaban una reacción casi inmediata del Rayo Vallecano en el amanecer de la etapa complementaria. La decisión de Álvaro Arbeloa de sacar a Aurélien Tchouaméni del centro del campo terminó contándole caro, pues al ubicarlo como defensor tras la salida de Raúl Asencio, el conjunto de Vallecas tomó mayor protagonismo en la medular y movió los hilos a su antojo. Así pues, Gerard Gumbau tuvo el tiempo suficiente para abrir el juego con Álvaro García, quien se aprovechó de la pasividad de Federico Valverde para poner el balón en la zona de peligro, donde apareció Jesús de Frutos para decretar el 1-1 parcial en el Estadio Santiago Bernabéu (49′). Tremendo golpazo para los merengues, que vuelven a mostrarse vulnerables en casa.
