El Santiago Bernabéu fue testigo de un momento especial con el protagonismo de Gonzalo García, quien adelantó al Real Madrid frente al Real Oviedo justo antes del entretiempo. En un partido que se le estaba atragantando al conjunto merengue, el canterano aprovechó la confianza depositada por Álvaro Arbeloa para firmar el 1-0. La jugada nació de una presión alta de Álvaro Carreras, cuyo robo en la salida asturiana permitió que Brahim Díaz sirviera una asistencia milimétrica. Gonzalo no perdonó y mandó el balón a la red, reafirmando que los jóvenes están listos para pelear por un puesto en el proyecto de la próxima temporada.
