Kylian Mbappé ratificó su idilio con el gol en este inicio de curso tras firmar el 3-0 del Real Madrid sobre el Málaga en apenas media hora de juego. La obra nació de una notable gestación colectiva impulsada desde la medular por un pase milimétrico de Eduardo Camavinga, quien rompió líneas y habilitó al ‘9’ francés dentro del área. Con tiempo y espacio en zona de castigo, Mbappé sacó a relucir toda su categoría técnica al impactar el esférico de volea, clavándolo al fondo de la red con una definición inapelable que reflejó la absoluta contundencia merengue.
