Federico Girotti apareció cuando más lo necesitaba Alianza Lima. A los 53 minutos, el delantero argentino aprovechó un mal despeje de Ricardo Lagos dentro del área y sacó un violento remate para vencer al arquero rival, decretando el 1-1 en Cajamarca y devolviéndole la esperanza al cuadro blanquiazul. Este fue su segundo gol en la temporada con la camiseta íntima y ambos tuvieron un denominador común: la potencia en la definición. Su primer tanto llegó en Matute ante CD Moquegua con un fuerte remate dentro del área, mientras que el segundo lo consiguió este domingo frente a FC Cajamarca con otro disparo violento que terminó en el fondo de la red. Una muestra de que su principal arma viene siendo la contundencia de su pegada.
