En el estado de Tennessee, catalogado como un estado no santuario dentro de Estados Unidos, una decisión judicial ha generado alivio entre familias y médicos que atienden a niños inmigrantes enfermos. Una jueza de Nashville ordenó mantener suspendida de forma temporal la medida que obligaba a reportar a alrededor de 400 menores al sistema de control migratorio, en medio de una fuerte controversia sobre el acceso a la salud y la intervención de las autoridades de inmigración.

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Jueza en Tennessee detiene medida contra niños inmigrantes enfermos en Estados Unidos
La jueza Patricia Head Moskal decidió ampliar el bloqueo temporal, lo que impide al estado de Tennessee remitir datos de casi 400 niños migrantes con problemas de salud. Esa información estaba destinada a la División Centralizada de Control de Inmigración, entidad encargada de coordinar acciones con las autoridades migratorias en Estados Unidos.
De acuerdo con el proceso judicial, la suspensión se mantendrá mientras continúa el litigio, y se fijó el 10 de julio como fecha límite para que las partes intenten alcanzar un acuerdo sobre una orden de mayor duración. La medida fue impulsada bajo una nueva ley estatal que exige reportes migratorios, aunque la demanda sostiene que dicha norma no está dirigida a menores de edad.
Debate legal en el estado no santuario de Tennessee por el acceso a la salud infantil
La controversia surge en un contexto en el que el programa estatal Servicios Especiales para Niños atiende a más de 4,600 menores de bajos recursos económicos, muchos de ellos con enfermedades crónicas, discapacidades o condiciones graves como epilepsia, cáncer, parálisis cerebral o problemas cardíacos. Según datos oficiales, cerca de 400 de estos beneficiarios no cuentan con estatus migratorio permanente.
Los médicos que impulsaron la demanda, representados por el Tennessee Justice Center, advierten que la obligación de compartir datos con las autoridades migratorias podría generar temor en las familias y provocar que abandonen el programa, poniendo en riesgo la vida de los menores. También señalan que la normativa estatal estaría siendo aplicada de forma incorrecta, ya que la ley mencionada hace referencia a personas mayores de 18 años.
Mientras tanto, el Departamento de Salud de Tennessee no ha aclarado públicamente cómo implementará la medida. La orden judicial mantiene en pausa el envío de información, mientras que organizaciones de salud advierten que el programa es, en muchos casos, la única opción para niños inmigrantes con enfermedades graves que dependen de tratamientos costosos y continuos.