La muerte de Renee Good, una ciudadana estadounidense de 37 años, a manos de un agente de ICE durante un operativo federal en Minneapolis, sigue generando una ola de indignación nacional. Nuevos registros judiciales han sacado a la luz antecedentes del oficial implicado, intensificando el debate sobre el uso de la fuerza por parte de agencias federales.

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Mientras la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, y el presidente Donald Trump sostienen que el disparo fue en defensa propia, autoridades locales, testigos y expertos cuestionan esa versión y exigen una investigación independiente y transparente.
El arresto previo de alto riesgo que ahora vuelve a escena
Según información confirmada por documentos judiciales, el agente implicado, identificado como Jonathan Ross, había participado meses antes en un arresto de alto riesgo, contra Roberto Carlos Muñoz, un hombre de 39 años buscado por una orden de inmigración.

Agente de ICE que disparó y mató a Renee Good en Minneapolis habría sido arrestado en un caso anterior.
Durante ese operativo, Muñoz, quien tenía antecedentes por agresión sexual a una menor, intentó huir en un vehículo, arrastrando al agente y causándole lesiones. Registros oficiales mencionan tanto a "agente Ross" como a "Jonathon Ross" como parte activa del procedimiento y del proceso judicial posterior.
Versiones enfrentadas sobre el tiroteo de Renee Good
Funcionarios municipales han reiterado que Renee Good no era objetivo de ningún arresto y que se encontraba dentro de su automóvil como observadora legal de las acciones federales en la ciudad. Esta versión contradice la narrativa federal que justifica el uso de fuerza letal.
Videos grabados por testigos y analizados por especialistas en uso de la fuerza plantean dudas sobre la necesidad del disparo. Estas imágenes, junto con los relatos presenciales, han fortalecido las demandas de rendición de cuentas contra ICE.
Investigación del FBI, protestas y presión política
El FBI asumió la investigación del tiroteo luego de que la Oficina de Aprehensión Criminal de Minnesota (BCA) anunciara que dejó de recibir pruebas del caso. La muerte de Good desató protestas masivas durante dos días consecutivos, con enfrentamientos entre manifestantes y agentes federales.
Líderes demócratas, entre ellos el alcalde Jacob Frey, el gobernador Tim Walz y la senadora Tina Smith, han exigido que ICE abandone Minnesota. Mientras tanto, un memorial improvisado continúa creciendo en el lugar del tiroteo y una campaña de GoFundMe para la familia de Good se acerca al medio millón de dólares, reflejando el impacto humano del caso.